Auténtico y tradicional. Estos son los dos términos que aun siendo genéricos, mas se han adaptado a la gastronomía, y sobados hasta el abuso entre profesionales de la industria, pseudo-gastrónomos (bueno y sin pseudo) y hasta cocinillas varios, cuando quieren dar valor o propiedad a una preparación culinaria, sin entrar en mas explicaciones o debates de racionalidad tangible.
A mi, nadie me puede convencer que existe una auténtica receta. Qué pasa? Que todos los habitantes de esa región cocinaban igual? Pues entonces no veo la riqueza de la gastronomía por ningún lado. Además auténtica, de qué? No creo que el País Vasco tuviera la exclusiva de plantar el perejil para hacer la salsa verde, ni que solo en Asturias tuvieran la brillante idea de echarle los avíos de la matanza a las alubias. O en La Mancha echarle al agua pan y ajo, o en Cataluña añadirle frutos secos a la salsa de tomate. Ni siquiera que a los indios sudamericanos no se le ocurriera por casualidad echarle un güevo a unas patatas antes de que llegara por allí Colón. En mi tierra se cocina diferente una misma receta en un radio de 50 kilómetros, por tanto no puede hablarse de auténtica, y por eso no dejo de sentirme identificado con esa gastronomía.
Parece que en esta época gastronómica que nos ha tocado vivir, la palabra auténtico se ha convertido en el antónimo de calidad y de las cosas bien hechas. Nos venden cualquier bazofia precocinada o nos inundan de inauditas franquicias regionales bajo el amparo de lo auténtico. También, como no para sacar a el rancio independentista que algunos llevan dentro, y bajo el paraguas de lo auténtico dar una identidad culinaria regional que se desangra con el avance de la comida rápida.
Mucho han influido todos aquellos cocineros que presentan sus cocinas "aunando la auténtica cocina tradicional con toques de modernidad", que como si fuera una fotocopia, mas de la mitad de los negocios hosteleros se dedican a esta variante, prostituyendo a su antojo la cocina de supervivencia de nuestros antepasados. Venga ya hombreeeeeee!!!
Mucho han influido todos aquellos cocineros que presentan sus cocinas "aunando la auténtica cocina tradicional con toques de modernidad", que como si fuera una fotocopia, mas de la mitad de los negocios hosteleros se dedican a esta variante, prostituyendo a su antojo la cocina de supervivencia de nuestros antepasados. Venga ya hombreeeeeee!!!
Pd. Me retraso algo con los post porque con esto de la crisis estoy mas liado que Zapatero en sus dos tardes aprendiendo economía.
Estoy absolutamente de acuerdo con su planteamiento.
ResponderEliminarPueden que existan unas premisas bastante genéricas en cuanto a la tradicionalidad, pero en cuanto a la autenticidad, hay variadísimas recetas de como preparar un sencillísimo pero "auténtico" marmitako..., en cada pueblo.
Salud (os).