Vale ya! Es cansino el desprestigio al que están sometiendo a las hamburguesas y a su industria. Se han dicho gilipolleces extremas como que producen asma, como que deberían añadirle un alimento anti-colesterol, e incluso no contentos con compararlas con la heroína (aquí un hoax que se repite -OJO que es del 2003-), nos hacen sentir culpables por dejar ir a nuestros hijos a comerse una hamburguesa al Burrikin. Y eso sin desdeñar que son el paradigma de la obesidad.
Yo he visto como se hacen las hamburguesas de las dos grandes cadenas y puedo asegurar que como ingrediente principal (y único) tan solo llevan CARNE -bueno y un poquito de colágeno-. Incluso creo que tienen muchísima mayor garantía sanitaria que las que te haga tu carnicero de confianza, pues la cadena de procesado es directa y por su problemática, altamente escrupulosa. No existe ninguna alerta alimentaria por parte del ministerio que nos haga preocuparnos por la salubridad de las hamburguesas. Las que preparo en mi casa se componen de carne de vacuno y cerdo, cortada a cuchillo.
Entonces, cuál es el problema? No creo que haya mucha diferencia -aparte de la culinaria-, entre comer carne picada y una pieza de entrecot, ni que sea mas grasa una hamburguesa que un buen plato de rabo estofado. Nos aseguran que la grasa del jamón ibérico es de puta madre y sin embargo una hamburguesa 100% vacuno es una hijadeputa (léase la diferencia). Nunca he visto que pidan prohibir el elitista foie de pato, que multiplica por 4 los niveles de colesterol respecto de una hamburguesa. Por supuesto, tampoco he visto informes sobre la ensalada que acompaña a una hamburguesa sea mas perjudicial que la del filete de un menú del día. No he visto ningún estudio donde se compare el bollo hamburguesero con el par de churritos diarios que muchos desayunan, ni por supuesto que las patatas fritas precongeladas son igual de repugnantes las de Maradonal que las que guardas en tu congelador.
Ya me imagino que serán intereses creados. Los que sean, económicos o personales. A día de hoy crear un informe contra las hamburguesas, te da mas popularidad que hacerte novio de la Esteban. Y da igual que sea cierto o no, ya que a día de hoy se puede acusar con o sin fundamento, sin necesidad de rectificar después. Pero el daño, queda.

Comparto tu opinión y añado que el desprestigio que está sufriendo la hamburguesa durante los últimos años está directamente relacionado con la creciente afición por la gastronomía en manos de algunos (demasiados) que, sin saber de donde vienen los tiros y ni tan sólo donde van ellos mismos, necesitan cargarse algo para justificarse y demostrar al mundo entero que lo que ellos practican sí que vale. Muchas pamplinas y demasiados remilgos.
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarUn comentario cojonudo. A mi me encantan. Es más, soy el tío más feliz del mundo comiendo una al mes en el Burrikin -como simpáticamente dices-, aunque yo soy más de MacDonalds. Y eso no quita para que disfrute otro tanto con una buena menestra, con unos rebozuelos, con un rodaballo, con un gazpacho, bla...bla..bla...
Esta sociedad de la gilipollez llega a niveles insospechados.