"... de dulzor de caña sobre un fondo de fruta madura que combina a la perfección con las notas ahumadas y de menta fresca ...... El resultado es cremoso, frutal, balsámico, perfumado y fresco con unas notas de elegante dulzor."
¿A qué sea lo que sea, dan ganas de llevárselo a la boca? Pues ya te advierto que mejor no lo tomes en el desayuno pues lo aquí descrito no es otra cosa que "la cata" de un lingotazo de güisqui. Vamos! justo lo que uno piensa de un güisqui cuando le arrea el primer trago, que mas parece que te está dando una parálisis facial que disfrutando del sabor.
Y es que ahora todo es catable. Basta unas piruetas lingüísticas de amplío espectro, y a lo que antes llamábamos "aguao" ahora es amable, antes "que rascaba" ahora es de recorrido largo, antes estaba "pasao" y ahora es caído, antes un vino sabía a vino y ahora tiene mas frutas que la frutería de mi barrio, el pan sabía a pan y ahora no hace falta ni meterle la loncha de mortadela.
"Cata Comercial. Como engañar el paladar del cliente sin miedo a ser demandado" podría ser el título de una ponencia de notable éxito en las mas prestigiosas escuelas de negocios del mundo y donde asistirían todo tipo de personas que estuvieran relacionadas con la venta de todo aquello que se pueda llevar uno a la boca. Da igual lo que vendas, si le pones un envoltorio de palabras bien sonantes, llenas de deliciosas insinuaciones y alusivas a exquisitos momentos de ensoñación, puedes vender lo que te propongas y sin miedo a denuncias, porque ... quién cojones va a reclamar en un juzgado que no encuentra las aterciopeladas y elegantes notas balsámicas en el vino de moda y por el que le han soplao 100 eurazos?
A mi parecer existen tres tipos de cata, la mas o menos "inofensivas" con marcado ánimo de lucro de cualquier empresa y que aunque sepamos que todo es mentira, somos gilipollas y compramos, la que intenta dar forma de cata con nefasto resultado, como aquel fabricante de sellos que nos recordaba el postgusto a madera y vainilla de sus estampitas y la del beneficio personal, últimamente tan aclamada y personificada por Maradona y John Cobra, de la que nos serviríamos para alardear de lo buenos que somos o de lo mucho que sabemos.
Y es que ahora todo el mundo sabe de cata, el otro día entré en un garito de esos que tienen la pared por lucir y con la fotografía en blanco y negro de algún nefasto actor -que es la línea entre tasca y "cool"- y su engominadísimo camarero, me cuenta que si quiero unos torreznos de un tocino de color blanco anacarado con vetas rosáceas cual pezón de pecho de novicia, con sutiles notas herbáceas y elegante postgusto a bellotas caídas parsimoniosamente de no mas de 2 metros de distancia sobre brillante rocío mañanero ... Yo, que otra cosa no, pero de romántico me caigo, apruebo la comanda y espero con ansiedad la llegada de semejante obra de arte. Con la fruición que el calor me dejó, tomé los torreznos de uno en uno en busca de aquello que me prometieron, pero no encontré ni bellotas, ni rocío y mucho menos tetas, tan solo el indescriptible sabor a pringue de toda la vida. Ni la mismísima reina de las meretrices haría mejor la descripción de una cata.




Eres un cachondo... :-)
ResponderEliminar...un libro abierto, si señor...;-))
ResponderEliminarMirá, hace un tiempo estaba en una feria de vinos en Londres. Me paso por un stand donde hay una piba que está buenísima. Ni se de donde son los vinos, pero me acerco a catarlos, con las reales intenciones de averiguar sobre la dama en cuestion.
ResponderEliminarMientras catamos-charlamos-chamullamos, la flaca me mandaba frases del tipo:"Este blanco tiene un toque citrico, con notas sobrealientes de jazmines y frutas tropicales...." luego un tinto: "frutas rojas maduras, toques de ciruela y cuero". Cosas por el estilo.
Al final conseguí que vayamnos luego de la feria a cenar.
Durante la cena, la flaca me dice entre copa y copa: "Sabés lo quemas me sorprende de lo que aprendí mostrando estos vinos y leyendo la contraetiqueta?" -"No, contame" - "Que el vino esté hecho de tantas cosas diferentes, yo pensé que eran solo uvas"
Una idola... de vinos ni idea, pero honestidad, brutal!
Juassss, que me desgüevo!!!!!!
ResponderEliminarA mi el año pasado en el salón del gourmet, me tocó una tronca que tiraba la cerveza con una proporción de 80% en espuma porque a ella le habían dicho que la caña tenía que llevar espuma.
Solo espero que este año, le hayan salido arrugas o que haya engordado 20 kilos y por allí no aparezca ....
Si es que ya lo dijo un antiguo amigo mío: desde que se inventaron la máquina de cortar jamón y el bidé, ni louno sabe a lo uno, ni lo otro a lo otro.
ResponderEliminarGraciosísimo su post D. Cojondongo!!. Si es que visitar esta güé tenía que ser de obligado cumplimiento por el equipo toca güevos de Bienestar Social.